El pasado 26 de abril en el peródico digital Infolibre se publicaba la noticia  Hacia un sistema público de evaluación científica en abierto, en el que su autores Ana Jorge y Enrique Díez señalan que,  frente al modelo imperante de evaluación de la investigación en base al factor de impacto medido por el número de citas que reciben los artículos de investigación de otros artículos, (considerándose por tanto esta medida también del valor científico y de la calidad de la investigación) existen ya alternativas abiertas como son las que proporcionan los repositorios institucionales.

Aparte de otras consideraciones sobre la primacía de la investigación sobre la docencia en las universidades españolas, o si se está importando un modelo empresarial que nada tiene que ver con el mundo académico, se enfatiza sobre un aspecto importante como es el interés que para la sociedad puede tener la investigación que se está realizando bajo este modelo y entre las críticas se señalan la prevalencia del idioma inglés sobre otros, el papel segundón de las revistas nacionales, el no tener en cuenta las diferencias a la hora de transmitir el conocimiento de las diferentes áreas, especialmente en el caso de las humanidades y las ciencias sociales, o el olvido del compromiso con el bien común a la que la ciencia y el pensamiento debe servir.

En este sentido apuestan por intentar sortear el circuito de lo rentable optando por “espacios de cooperación en vez de frentes de competición” “que sea capaz de incorporar otros elementos sustantivos al trabajo docente e investigador: trabajo compartido, investigación de base y largo plazo, docencia como valor, honestidad científica, compromiso con la sociedad y con las necesidades de sectores desfavorecidos. Se trata de valorar la investigación también por su impacto social y político, no sólo por el número de citas de las publicaciones realizadas”

La Declaración de San Francisco -DORA- (2012) aboga por este nuevo concepto y para ello ya existe una alternativa para que sean los propios repositorios institucionales los que permitan realizar esta evaluación en abierto de la ciencia, ofreciendo servicios de revisión por pares, así la propuesta OPRM (Open Peer Review Model)   de Open Scholar (software de código abierto desarrollado por la Universidad de Harvard) que integra un servicio de revisión por pares y en el que participan en España Digital CSIC, repositorio del Consejo Superior de Investigaciones Científicas -CSIC-, e-IEO del Instituto Español de Oceanografía -IEO-, el Institut d’Investigació en Intel.ligencia Artificial -IIIA- , y la comunidad de desarrolladores de DSpace en España –ARVO– entre otros.

Fórmulas que cuenten, tal como propone la Beall’s List of Predatory Publishers, con mecanismos transparentes y rigurosos de revisión de los artículos y de control del contenido publicado (peer review), con procedencia geográfica diversa de los miembros de los comités editoriales y de los autores y autoras de las colaboraciones, con contenidos, textos, que puedan ser detectados por los robots de los buscadores de Internet, y cuyo formato no impida comprobar actos graves como el plagio. Por supuesto, que no impliquen ningún cargo ni tasa para poder publicar.

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