Desde mi propia experiencia escribo este breve artículo, donde quisiera señalar la situación actual de quienes pretenden integrarse como profesionales en el mundo de los archivos, bibliotecas, el patrimonio documental o bibliográfico, y los obstáculos que estos encuentran.

Resulta obvio que si la crisis económica es capaz de llegar a sectores tan importantes como la sanidad o la educación, no iba a pasar de largo por los sectores que vamos a abordar. Es tal la punzada que han recibido estos que, desde hace meses, no se otea casi ninguna oferta de trabajo ni proyecto que parezca iniciar su marcha.
No me voy a quejar por ello. Sería una denuncia entre otras tantas miles. Es tan sólo una entradilla para continuar.

Muy bien, no hay ofertas de empleo, pero eso no significa no haya trabajo que realizar. Ya antes de que la crisis profundizara en Canarias, el estado de los archivos, por poner un ejemplo, era en muchas ocasiones lamentable respecto a la falta de personal e incluso la ausencia de responsables formados (Grupo de Archiveros Municipales Canarios, 2007; José M. Castellano, 2006),y tras los recortes o los ERE, podemos suponer que la situación, en más de un caso, habrá ido a peor.

En realidad, me estoy refiriendo, sobre todo, a los archivos municipales, archivos de empresa (si los hay) o archivos de medios de comunicación. El trabajo se va acumulando, ¿y quién se encarga de darle salida? Si no vemos ofertas de trabajo, caben dos posibilidades:
1.Que el trabajo siga pendiente de hacer.
2.El contrato de estudiantes en prácticas.

Ante la primera opción, ¿qué decir? Ante la segunda, y hasta cierto punto, chapó. Al menos se saca el trabajo adelante, pero, ¿quiénes son los afortunados contratados? Tras varios meses (más de seis) inspeccionando las bolsas de trabajos de las instituciones que de ello se encargan en esta provincia, he llegado a la conclusión de que la Fundación Universitaria de Las Palmas (FULP) es el medio que canaliza estas ofertas de prácticas dirigidas, únicamente, a estudiantes de la ULPGC. Sobre esto hecho debo decir varias cosas, pero antes de empezar, me gustaría dejar claro que comprendo la política de la Fundación en cuanto a dar prioridad a sus estudiantes frente a los licenciados “de fuera” de las islas en cuanto a las prácticas nos referimos (porque becas casi no aparecen para archiveros o bibliotecarios, y si aparecen, siempre piden historiadores…y prácticamente nunca documentalistas).

No obstante, ¿por qué los archivos y bibliotecas sólo piden a estudiantes en prácticas? Obviamente, para ahorrarse los costos de personal. Entonces, este trabajo que sale adelante gracias a estos estudiantes, es trabajo que no podemos desarrollar los licenciados, ya sean historiadores o documentalistas. Con esto ya estamos contestando a la incógnita parcial de por qué no hay ofertas de trabajo en este sector profesional. Y es que si echamos un vistazo a las prácticas de la FULP (meros intermediarios) encontramos lo siguiente:

ESTUDIANTE DE HISTORIA para colaborar en tareas de archivo y documentación en empresa del sector aeronáutico.

ESTUDIANTE DE FILOLOGÍA O HISTORIA para colaborar en la Fototeca de empresa de medios informativos

Y otras tantas más de carácter similar que ya han desaparecido de la web. Esta situación, no provoca sino que los recién licenciados no tengamos oportunidades de tomar experiencia, puesto que las prácticas en cualquier institución necesitan de un convenio con la Universidad, y estas están cerradas únicamente a los estudiantes. Se podría decir que ya no existen las prácticas de antaño, en las que un recién licenciado llamaba a la puerta del organismo pidiendo prácticas y le acogían con las manos abiertas. Ahora, siempre debe haber un convenio con la universidad, y ya vemos que estos convenios no existen para licenciados. Cabe señalar que cuando hablo de prácticas me refiero a trabajo gratuito a cambio de acumular experiencia por parte del interesado. Sí, ya no podemos ni trabajar de forma gratuita. Hasta qué punto ha llegado esta situación.

Resumiendo lo dicho hasta ahora, diré que no sólo no hay ofertas de trabajo, sino que a las prácticas tampoco podemos optar. No incluyo las becas porque estas, necesariamente, requieren un salario mínimo, y ya vemos cuál es la actitud de los empresarios o responsables que publican sus ofertas, de los cuales, por cierto, nunca se menciona el nombre. En una de ellas, que ya no se halla publicada, recuerdo que pedían a un estudiante especializado en bibliotecas digitales. Que yo sepa, sólo existen dos másteres en España (sólo accesibles al término de la carrera) que recojan estos contenidos en sus programas. Así, pues, ¿cómo puede un estudiante de historia estar especializado en bibliotecas digitales? Lo único que se me ocurre es que haya realizado otra práctica en un sitio parecido…y estamos en las mismas.

En fin, este es el panorama para los licenciados en historia, en filología y los documentalistas. Parece que no hay muy pocas oportunidades. Sólo queda esperar…a que cambien las cosas.

Aún así, quiero dar un atisbo de esperanza con este beca insólita y reciente también ofertada por la FULP:
Es la única que he logrado recuperar desde hace, repito, más de seis meses.

Empresa del sector aeronáutico solicita: LICENCIADO/A EN HISTORIA para colaborar en la edición de libro histórico. Otros requisitos: – Ofimática. — CENTRO DE TRABAJO: Sur de Gran Canaria — TAREAS: colaborar en la recopilación y elaboración de documentación histórica y edición de un libro con la historia de la empresa. ————– COMPETENCIAS PROFESIONALES: capacidad de búsqueda y gestión de la información, habilidades en la comunicación escrita. —

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