El 11 de noviembre de 1918 terminaba la Primera Guerra Mundial. Entonces no se la conocía con ese nombre, sino con el de Gran Guerra, por el número de países y la diversidad de escenarios implicados en un conflicto de cuatro largos años (1914-1918). Fue un baño de sangre que dejó un espantoso legado: entre 9 y 10 millones de soldados y 7 millones de civiles muertos.

Su interés cinematográfico no es comparable al que todavía suscita la Segunda Guerra Mundial (1939-1945), seguramente porque esta superó en maldad y poder destructivo a la precedente. Pero no queremos que el centenario pase de largo, sin proponerte algunos títulos que ilustran cómo el séptimo arte plasmó aquel acontecimiento.

No hay película, por realista que sea, que iguale el caos, el sufrimiento y la crueldad de la guerra moderna. Por ello, son muchos los intentos y pocos los éxitos. Los hubo ya cuando el cine carecía de sonido (El gran desfile, DVD 8105) y se multiplicaron en cuanto dejó de ser mudo: un clásico como Sin novedad en el frente (DVD 5716) sigue siendo referencia inexcusable, gracias a su retrato de una juventud idealista (la alemana) conducida alegremente al matadero. Casi tres décadas más tarde, la célebre Senderos de gloria de Stanley Kubrick (DVD 5586) actualiza el mensaje antibelicista, desde el bando contrario (francés) y haciendo hincapié en la (ir)responsabilidad de las altas esferas militares.

Más a menudo, la crítica a la guerra convive con la narración típica del cine de aventuras, o directamente no existe. Las peripecias de los australianos de Mel Gibson en Gallipoli (DVD 3182) y la epopeya árabe del Lawrence de Arabia de David Lean (DVD 3934) constituyen sendos ejemplos. También hay épica en War Horse de Steven Spielberg (DVD 2400); la jordana Lobo (DVD 10563) combina hábilmente los elementos clásicos del género sin caer en el tópico colonialista. Alas (DVD 1354) y El Barón Rojo (DVD 1583) destacan por unas espectaculares escenas aéreas de antes de la era digital. Incluso una rareza como Deathwatch (DVD 2449) puede resultar atractiva por la manera en que introduce lo fantástico en el horror de la guerra de trincheras (o al revés).

La Gran Guerra dejó terribles secuelas humanas. Hay quien se centra en el destino de un individuo, como hace Dalton Trumbo en Johnny cogió su fusil (DVD 3770); y quien retrata las heridas personales para explicar una tragedia colectiva, caso de La vida y nada más de Bertrand Tavernier (DVD 6420). Federico Fellini prefirió valerse de una alegoría marina para captar en Y la nave va (DVD 4563) el colapso de la sociedad de la Belle Époque.

Naturalmente, la guerra también ha sido el trasfondo de numerosos dramas románticos: desde Adiós a las armas de Frank Borzage (DVD 1174/1175) hasta la francesa Largo domingo de noviazgo (DVD 3924); y, en medio, Vivamos hoy (DVD 6150) y Camino a la gloria (DVD 1787/2003) de Howard Hawks (DVD 6150), El ángel de las tinieblas (DVD 1365), el remake de Mervin LeRoy de El puente de Waterloo (DVD 2598), La reina de África de John Huston (DVD 5388), etc.

Por último, no puede faltar un documental que nos aporte la visión de los historiadores. La primera Guerra Mundial en color (DVD 7928-7930) supuso un hito en su momento (2003) al dotar de nueva vida a las viejas imágenes en blanco y negro. Un completo recorrido (incluye testimonios de supervivientes) por la que tendría que haber sido la guerra que acabase con todas las guerras.

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