Ahora que la Navidad está a la vuelta de la esquina, seguramente te apetezca regalar algún detalle a tus amistades y seres queridos. Quizá encuentres lo que buscas en The Shop Around the Corner, la película de Ernst Lubitsch que en España se tradujo como El bazar de las sorpresas (DVD 2072). Una comedia romántica muy apropiada para estas fechas, sencilla y vitalista, dotada del famoso toque de su director. Un clásico imprescindible.

Inspirada en una novela del escritor húngaro Miklós László, cuenta los enredos y desenredos que tiene lugar en una tienda de Budapest propiedad del señor Matuscheck. Su jefe de ventas, Alfred Kralik, es un soltero que se escribe con una mujer a la que nunca ha visto, ni conoce su nombre. Un día el dueño contrata una nueva empleada, Klara Novak, en contra del parecer de Kralik. Una mutua antipatía marcará su relación laboral, sin sospechar que el destino está  a punto de cambiarles la vida…

Mrs. Novak (Margaret Sullavan) y Mr. Kralik (James Stewart) discuten bajo la atenta mirada de Mr. Matuscheck (Frank Morgan)

Lubitsch, el realizador que triunfó en Hollywood después de haberlo conseguido en su Alemania natal, que se desenvolvió con soltura en el cine sonoro igual que antes lo hiciera en el mudo, estaba en 1940 en un momento álgido de su carrera. Sus dos últimos largometrajes habían sido comedias sofisticadas protagonizadas por grandes estrellas (La octava mujer de Barba Azul, con Gary Cooper; Ninotchka, con Greta Garbo). Para El bazar de las sorpresas eligió a James Stewart y Margaret Sullavan y descendió al nivel de la clase media trabajadora. Quizá esta fuera la razón de que no alcanzase el mismo éxito. De hecho, fue una de sus películas menos valoradas durante años, hasta que la crítica y el público la redescubrieron como la pequeña joya que es.

En 1998 Norah Ephron filmó un remake que tituló Tienes un e-mail, en lógica adaptación a los cambios tecnológicos (el correo es electrónico en vez de postal; hoy sería el WhatsApp o una web de citas). Tom Hanks y Meg Ryan encarnaron a la nueva pareja protagonista, y la librería que ella dirige se llama -naturalmente- “La tienda de la vuelta de la esquina”. Tiene su encanto, pero carece de la ternura con que Lubitsch trata a sus muy humanos personajes (atención al excelente plantel secundario). Con razón, la consideraba su mejor comedia.

Si quieres saber más, te recomendamos el análisis de la película en el programa ¡Qué grande es el cine! del año 1995.

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