El 8 de marzo celebramos el Día Internacional de la Mujer 2017, este año bajo el lema: “Las mujeres en un mundo laboral en transformación: hacia un planeta 50-50 en 2030”. 

Esta fecha conmemora la lucha de la mujer por su integración en la sociedad y su desarrollo íntegro como persona. La igualdad de género constituye un elemento esencial de la arquitectura de los derechos humanos y en su protección y promoción debe implicarse toda la sociedad, tanto a nivel de estado como individual.

Que la igualdad de género y el empoderamiento de las mujeres son elementos básicos para lograr el desarrollo sostenible es un hecho, como lo reconoce la ONU al incluirlo como uno de los objetivos de la Agenda 2030, a la que definen como: “un plan de acción a favor de las personas, el planeta y la prosperidad, que también tiene la intención de fortalecer la paz universal y el acceso a la justicia.” El desarrollo sostenible no podrá lograrse sin contar con la mitad de la población mundial, la femenina.

La primera celebración de este día tuvo lugar el 19 de marzo de 1911 en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, y a su conmemoración se han ido sumando otros  países. En 1972 la Asamblea General de las Naciones Unidas declaró 1975, Año Internacional de la Mujer, y en 1977 invitó a todos los Estados a declarar un día como Día Internacional por los Derechos de la Mujer y la Paz Internacional.

 Fecha especial para España: la mujer entra en la universidad

En España, este día tiene un valor añadido, pues fue un 8 de marzo de 1910 cuando la mujer pudo acceder a la Enseñanza Superior en igualdad de condiciones que el hombre. En esta fecha se aprobó una orden real que autorizó “por igual la matrícula de alumnos y alumnas”; poco después de que Emilia Pardo Bazán fuera nombrada consejera de Instrucción Pública.

Puedes consultar el libro de Consuelo Flecha en     la Biblioteca Universitaria.

A finales del siglo XIX  algunas pioneras habían comenzado a ir a la universidad ya que no existía ley alguna en contra. Simplemente, nadie había pensado que una mujer quisiera estudiar, por eso no estaba prohibido.

Cuenta la tradición que en 1849, Concepción Arenal se disfrazó de hombre para poder acudir a las clases de Derecho como oyente, en la Universidad de Madrid. En 1882, una real orden suspendió “la admisión de las Señoras a la Enseñanza Superior”. Seis años después otra orden acuerda “que las mujeres sean admitidas (…) como alumnas de enseñanza privada” pero con autorización: tenían que pedir permiso al Ministerio de Instrucción Pública y conseguir que cada uno de los profesores firmara el impreso de matrícula.

Entre 1882 y 1910, 36 mujeres finalizaron licenciaturas universitarias en España y solo ocho, la primera Dolores Aleu en 1882, consiguieron defender su tesis y obtener el título de Doctor.

Biblioteca Residencia de Señoritas – Instituto Internacional / Archivo Instituto Internacional – Legado Eulalia Lapresta)

De modo que el ocho de marzo de 1910, por fin, las mujeres pudieron matricularse en igualdad de condiciones. Fecha bastante temprana si la comparamos con otras naciones europeas. Recordemos, por ejemplo, que la mujer no pudo acceder a la Universidad de Cambridge hasta 1947.

Por otra parte, también en 1910, en septiembre concretamente, es cuando se permite a las licenciadas presentarse a oposiciones para ser profesoras y para trabajar en bibliotecas o archivos. Las mujeres comienzan a estudiar Filosofía y Letras y Ciencias, carreras que hasta entonces no tenían salida profesional para ellas.

Y a partir de aquí los acontecimientos se van sucediendo: aumenta el número de mujeres matriculadas y se crea en Madrid la Residencia de Señoritas. Si bien es cierto que, aunque ya pueden acceder a los estudios superiores, inicialmente solo se matriculan las hijas de familias pudientes.

La incorporación masiva de la mujer a la universidad es el factor más importante para explicar el gran crecimiento de la economía española en la segunda parte del siglo XX, aspecto que ha sido poco reconocido en nuestra sociedad.

Desde 1910 el número de mujeres en las universidades españolas ha aumentado rápidamente: representaban el 12,6% de los estudiantes en 1940, el 31% en 1970, el 53% en 2000 y el 54% en 2010. Su tasa de éxito es, además, mayor que la de los varones. Sin embargo, como ocurre en cuanto a los puestos de responsabilidad de las empresas, la presencia de las mujeres como catedráticas es del 15%.

“Demos el paso”

El 8 de marzo de 2015, la ONU presentó  la campaña “Por un planeta 50-50 en 2030: Demos el paso por la igualdad de género”, con la intención de lograr que los gobiernos  se comprometieran para abordar las dificultades que impiden progresar a las mujeres y a las niñas, y alcanzar su pleno potencial.

Tal vez, este 2017 sea un buen momento para valorar si el esfuerzo de esas naciones que se sumaron al proyecto, ha sido suficiente o requiere de una revisión y  puesta al día. La vida cotidiana, con sus datos y sus noticias,  nos grita a pleno pulmón que estamos lejos de lograr la igualdad.

El propósito de Naciones Unidas al presentar este proyecto de “Demos el paso”, era ofrecer hojas de ruta a los gobiernos para que la igualdad de género fuera una realidad: “Aprobar nuevas leyes y fortalecer las existentes es una manera de que Demos el paso”.

Hay numerosas acciones fundamentales para lograr este objetivo, como la creación de programas para erradicar la violencia contra mujeres y niñas, el fomento de la participación de las mujeres en la toma de decisiones, la inversión en planes de acción nacional o políticas a favor de la igualdad de género, la creación de campañas educativas públicas para promover la igualdad de género… para todas ellas, se requiere una implicación de arriba abajo y de abajo arriba, es decir, por un lado la creación de leyes y, por otro, el compromiso ciudadano.

El día sin mujeres

Para el día 8 de marzo de este 2017, el colectivo de mujeres periodistas, artistas, investigadoras y activistas Ni una menos, de Argentina, ha convocado una jornada de huelga :“Si nuestro trabajo no vale, produzcan sin nosotras”, palabras de Cecilia Palmeiro, una de las portavoces del movimiento. La idea es hacernos reflexionar sobre lo que realmente supondría un mundo sin mujeres: ni en el espacio privado ni en el público.

Mujeres de más de 30 países, entre los que se incluye España, han confirmado la convocatoria que plantea dejar sin presencia femenina a oficinas, comercios, fábricas… para protestar contra la brecha de género y la violencia machista. En España, el “paro de empleo, cuidados y consumo” se realizará de las 12:00 a las 12:30 horas, momento en el que la Unidad de Igualdad de la ULPGC realizará la lectura del Manifiesto de la Red de Unidades de Igualdad de Género para la Excelencia Universitaria (RUIGEU) en la entrada de la Sede del Edificio Institucional (Rectorado), a la que podrá asistir cualquier persona. Además, la Red Feminista de Gran Canaria ha organizado para ese día una manifestación a partir de las 19:00 horas desde San Telmo hasta Santa Ana.

Alrededor de 500.000 personas se manifestaron en Washington. Foto: Getty

La propuesta de huelga internacional empezó a planificarse después de dos fechas que han quedado para la historia del feminismo: el miércoles negro de Argentina –19 de octubre de 2016- cuando miles de personas salieron a la calle en protesta por los 200 asesinatos anuales de violencia machista del país; y el lunes negro de Polonia, el 3 de octubre del mismo año. También miles de mujeres pararon y protestaron contra la restrictiva ley de aborto que planteaba el ejecutivo polaco, que después rechazó el parlamento ante la presión de las marchas. “Nos pusimos en contacto con las compañeras polacas y las coreanas, que también habían parado, para armar una articulación internacional”, comenta Cecilia Palmeiro. “Con esta huelga visibilizamos el trabajo doméstico no remunerado y que las mujeres ganamos en promedio casi 30% menos que los hombres por las mismas tareas. Con nuestro trabajo invisibilizado en casa y devaluado en el mercado, las mujeres sostenemos la economía mundial capitalista“.

Desde EEUU, activistas que provienen del mundo académico firmaban en The Guardian la carta  Mujeres de América, vamos a la huelga, también como llamamiento al 8 de marzo Su idea es “movilizar a mujeres, incluidas las transgénero” para construir “un nuevo movimiento feminista internacional con una agenda expandida: anti-racista, anti-imperialista, anti-heteronormativo y anti-neoliberal”. En esta línea, también se celebró el pasado 21 de enero, un día después de la toma de posesión del presidente Trump, la Marcha de las mujeres, con participación de miles de personas llegadas de todas partes de EEUU.

Desde luego, nos queda un largo camino para lograr la igualdad. Basta con fijarnos en la presencia -o tal vez deberíamos decir ausencia-, de la mujer en el mundo económico y empresarial, en la ciencia, en las artes…los gestos de machismos son constantes, partes de nuestra vida cotidiana; hasta el punto de que no siempre somos capaces de identificarlos. La mujer tiene mucho que decir y mucho que superar. Los techos no son de cristal, son de hormigón, pero la lucha también es fuerte y tenaz, a la que afortunadamente, se suman cada vez más hombres. El punto de partida es la visibilidad, por eso, desde este espacio virtual nos comprometemos a seguir publicando entradas sobre esta cuestión, y sobre otras que contribuyan a acercarnos hacia la igualdad y el respeto por la diferencia.

Desde la Biblioteca Universitaria te invitamos a conocer dos muestras documentales muy interesantes: Nombres de mujer (6-10 de marzo, Edificio Central de la BU) y Mujeres arquitectas (8-24 de marzo,  Biblioteca de Arquitectura)Más información 

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