La construcción de Barcelona
- Compartir en Linkedin
- Compartir en Facebook
- Compartir en las redes:

Hemos recibido el catálogo de la exposición, La construcción de la metrópoli. Barcelona 1859-2026, editado por la Fundación Arquia, no se trata de una historia general de Barcelona, ni tampoco un simple catálogo de proyectos urbanísticos. El objeto de la exposición es más preciso: explicar la formación de la Barcelona metropolitana a través de la relación entre los planes urbanísticos y la transformación efectiva del territorio.
La propia Fundación Arquia define el propósito del volumen como el estudio de la construcción de la metrópoli barcelonesa desde la historia de su planificación urbanística y desde las principales realizaciones llevadas a cabo durante aproximadamente siglo y medio. El libro intenta, además, superar una interpretación puramente formal del urbanismo: los planes no actúan solos, sino que están condicionados por factores económicos, sociales, administrativos y jurídicos.
Esta perspectiva constituye probablemente la idea central del libro: Barcelona no puede comprenderse únicamente a partir de sus edificios o de sus espacios urbanos, sino a partir de los instrumentos, decisiones y conflictos que han producido su territorio metropolitano. El título, Barcelona 1859-2026, es particularmente significativo. El punto de partida es 1859, año asociado al proyecto de ensanche de Ildefons Cerdà, mientras que el extremo final corresponde a la Barcelona metropolitana contemporánea y al debate urbanístico del Pla Director Urbanístic Metropolità (PDUM).
La exposición de la que procede buena parte de estos materiales estructuró este recorrido mediante diez grandes momentos de planeamiento, desde el Pla d'Eixample de 1859-1861 hasta el PDUM. Entre ellos aparecen los planes de enlaces de 1905 y 1917, el Pla de Distribució en Zones del Territori Català de 1932, el Pla Macià de 1934, el Plan de Ordenación de Barcelona y su Zona de Influencia de 1953 y el Plan General Metropolitano de 1976.
Es una selección que permite leer la historia de Barcelona como una sucesión de proyectos de ciudad y de territorio, y no simplemente como una cronología de acontecimientos.
