Marta MartínezEste miércoles, exposición del Proyecto Life+Guguy de Recuperación del hábitat de “Juniperus spp.” (cedros y sabinas) en la Zona de Especial Conservación de Güigüí. La ponente será Marta Martínez Pérez, Bióloga del proyecto, Licenciada por la Universidad de La Laguna con experiencia en otros proyectos europeos como el Life+ Inagua con el que participó en congresos internacionales con charlas y pósters científico y otros proyectos técnicos de conservación para las Administraciones Públicas.Juniperus cedrus

El proyecto Life+ Guguy se inicia en 2013 con una duración de cuatro años. Su área de actuación se sitúa en el municipio de La Aldea de San Nicolás, que constituye una de las zonas más importantes para la conservación medioambiental de la isla de Gran Canaria. El ZEC (Zona de Especial Conservación) 57_GC de Güigüí cuenta con un gran número de especies endémicas y hábitats de interés incluida en la Red Natura 2000, y en la red de espacios naturales de Canarias. Es una de las zonas núcleo de la Reserva de la Biosfera de Gran Canaria. El Proyecto Life+ Guguy tiene como objetivo proteger los hábitats presentes en la crestería del Macizo de Guguy para garantizar la supervivencia, de las especies y entornos más valiosos y amenazados. Recuperar los valores ecológicos y la memoria de un pequeño paraíso perdido de la Macaronesia. La zona de actuación, donde se llevarán a cabo las tareas de restauración de hábitat contempladas en este proyecto, se centrará en las partes más elevadas (a partir de los 700 m de altitud) de la Montaña de Los Cedros (1.006 m) y la Montaña de Los Hogarzos o Hogarzales (1.065 m); un área muy escarpada, que evidencia la magnitud y duración de unos extraordinarios procesos volcánicos y erosivos iniciados hace 14 millones de años.Life Guguyu

 

Se persigue conservar el bosque endémico de cedros y sabinas, los brezales macaronésicos endémicos y los bosques de pino canario endémicos. Para ello es necesario mejorar el estado actual de conservación de la flora y la fauna de la zona y estudiar de forma permanente la evolución del medio natural para mejorar su gestión. Este proyecto no podrá obtener los resultados deseados sin la cooperación de la población local, ya que para su conservación es fundamental que esta conozca la riqueza natural que la rodea. Por ello, se realizan charlas informativas y acciones de voluntariado ambiental con diferentes colectivos del municipio principalmente, además de contar con una página web www.lifeguguy.com donde se publicarán todos los avances e informaciones acerca del proyecto.

El presupuesto de este proyecto es de 852,808 €. El Cabildo de Gran Canaria cofinancia con un 42,81% y lo desarrolla a través de la empresa pública Gestión y Planeamiento Territorial y Medioambiental, S.A.U. (GESPLAN) que aporta el 7.19% del total. El resto es cofinanciado por la Unión Europea con el 50%.

En la Montaña de Los Cedros se encuentra la única población natural de cedro canario (Juniperus cedrus) de la isla de Gran Canaria, con apenas 50 ejemplares. Sus frutos sirven de alimento tanto al cuervo (Corvus corax canariensis) como al lagarto gigante de Gran Canaria (Gallotia stehlini) siendo estas especies de fauna silvestre que debemos valorar, proteger y conservar. De manera dispersa, en el Macizo de Guguy encontramos ejemplares de sabina (Juniperus turbinata ssp. canariensis), acebuche (Olea cerasiformis), brezo (Erica arborea), laurel (Laurus novocanariensis), pino canario (Pinus canariensis); además, en Artejévez se encuentra uno de los almacigales (Pistacia atlántica) mejor conservados de la Isla.

La flora amenazada presente en acantilados poco accesibles tiene un gran interés botánico, debido a su carácter único en la flora macaronésica como la Siempreviva azul (Limonium sventenii), el Corazoncillo del Andén Verde (Lotus callis-viridis), el Algafitón de Tamadaba (Dendriopoterium menendezii), además de especies endémicas propias como el Cabezón de La Aldea (Cheirolophus falcisectus).

La restauración de los hábitats presentes en Guguy ayudará al almacenamiento de CO2, la retención del suelo, el mantenimiento de la calidad del agua o la protección frente a inundaciones y sequías. Además forma parte del Primer Ciclo de Formación geológica de Gran Canaria con una extraordinaria y vigorosa variedad de elementos geomorfológicos. Y es que La Aldea de San Nicolás posee un gran patrimonio, lleno de oportunidades y beneficios que tenemos que preservar y aprovechar. Lejos de ser un obstáculo para el desarrollo socioeconómico de los lugares, la Red Natura 2000 ofrece nuevas oportunidades para impulsar actividades productivas tradicionales, así como actividades recreativas y turismo.

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