Entrevista realizada a José Saramago el 4 de febrero de 1998 pocas horas antes de presentar Todos los nombres. El portugués explica que no le parece de recibo el ser optimista en un mundo como éste en el que vivimos: rodeados, por un lado, de problemas como la droga o la delincuencia organizada, y por otro, del interés personal y el egoísmo. Por eso reclama la indignación necesaria en la sociedad para expresar una rebeldía contra el sistema, no para hacer una revolución, pero sí para tener una exigencia de ciudadanía en relación con el cumplimiento de la ley, el respeto humano y la distribución equitativa de la riqueza.

Saramago habla de su obra ‘Todos los nombres’

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