En el espacio nadie puede escuchar tus gritos. Es una verdad científica que Ridley Scott transformó en pesadilla gracias a esa obra maestra del cine de ciencia ficción titulada Alien (DVD 1263). Estos días vuelve a estar de actualidad por el estreno de  Alien: Covenant.

Los guionistas de Scott se inspiraron en los clásicos del género de los años 50 y 60 para escribir una historia de terror: el mismo que experimenta la tripulación del carguero Nostromo al enfrentarse a una terrible criatura, el octavo pasajero al que hace referencia  el subtítulo español. Sin ayuda exterior ni armas para defenderse, la piloto Ripley y sus compañeros habrán de luchar por sobrevivir a la amenaza alienígena que se ha colado en su nave.

Alien fue el segundo largometraje de Scott (el primero, Los duelistas, era un drama de época) y el que, en definitiva, lanzaría su carrera como director. Se benefició del ambiente favorable a la ciencia ficción en el cine que había hecho posible el éxito de Star Wars apenas dos años antes. Pero mientras ésta es una space opera, una brillante aventura épica ocurrida “hace mucho tiempo, en una Galaxia muy, muy lejana”, Alien es uno de esos thriller oscuros y claustrofóbicos con psicópata suelto.

Dos personajes destacan en la película por encima del resto. El xenomorfo (literalmente: “forma extraterrestre”), “la cosa”, “la criatura”, “el bicho”, nació de la mente y las manos del artista gráfico y escultor  H. R. Giger. Ya no podemos imaginarlo de otra manera. Y, aunque el concepto original ha evolucionado, sus características fundamentales siguen intactas: un ser repugnante, despiadado, insaciable, una perfecta máquina de matar.

Ellen Ripley fue el primer papel estelar de Sigourney Weaver y el que la catapultó a la fama. Hay que situarse en la época para valorar la importancia de haber otorgado a una mujer el protagonismo en una película de ciencia ficción. Weaver cumplió sobradamente encarnando a un personaje fuerte, inteligente, con un agudo sentido de la responsabilidad y capacidad de liderazgo, roles que hasta entonces acaparaban los actores masculinos.

En el momento de su estreno, Alien fue recibida con división de opiniones. Con el tiempo, la mayoría de las críticas negativas se tornaron en aplausos, hasta convertirla en película de culto. Se puede rastrear fácilmente su influencia en el cine de ciencia ficción posterior; por ejemplo, en La cosa de John Carpenter. Desde el punto de vista comercial fue un éxito redondo y el punto de partida de una saga que va por la sexta entrega, incluyendo secuelas (3) y precuelas (2), sin contar algunos cruces extraños (Alien vs. predator). Cada una de ellas ha supuesto una vuelta de tuerca más en la trama, no siempre del gusto de todos.

Pero que no te engañen. El auténtico, el icónico Alien sigue siendo este octavo pasajero de 1979.

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