¿Qué mejor manera de celebrar el Día Internacional del Jazz, que trayendo a  nuestra sección musical del mes a uno de sus más grandes intérpretes? ¿Y si lo hacemos de la mano de un disco que se publicó 55 años después de haber sido grabado y a los 51 de que muriese su autor?

Amigas y amigos del jazz, hoy nos visitan un genio y un álbum extraviado durante largo tiempo: John Coltrane y su Both Directions at Once (CD 3146).

Para las generaciones (y no solo para la tuya, si eres estudiante joven) que no conocieron a Coltrane (1926-1967), basta decir que es una leyenda del jazz. Uno de los personajes más influyentes y controvertidos de la historia de aquel género musical que nació en los Estados Unidos a finales del siglo XIX y se expandió internacionalmente durante el XX. Tan complejo y variado como sus protagonistas. Y como el mismo Coltrane, a la vanguardia creativa e innovadora hasta su muerte a los 40 años de edad. En poco más de una década grabó medio centenar de discos como líder y tocó a las órdenes de otros músicos de la talla de Miles Davis y Thelonius Monk.

The John Coltrane Quartet en acción

Both Directions at Once no es un disco al uso. No es un producto acabado como A Love Supreme, la obra maestra de Trane. Se trata de una sesión de grabación fechada el 6 de marzo de 1963, cuyas cintas estuvieron en paradero desconocido hasta que fueron recuperadas cuando ya se las daba por perdidas. El año pasado vio la luz gracias al esfuerzo recopilatorio de, entre otros, Ravi Coltrane, el hijo de John, editada por Impulse! Records, el sello discográfio del saxofonista desde mayo de 1961 hasta su fallecimiento.

Estas circunstancias explican que hablemos de un publicación tan “extraña” como interesante. Además de las acostumbradas dosis de improvisación del jazz, aquí se recogen siete piezas (el doble en la edición deluxe) tal y como se grabaron en aquella mítica sesión de 1963, a veces sin título definido, ensambladas ahora por Ravi y el productor Ken Druke. Más que un disco estructurado, es una colección de temas, algunos difíciles para el oído profano (Trane fue un experimentador nato), otros más asequibles sacados del cancionero americano. En cualquier caso, un jazz de altos quilates el que este cuarteto de lujo (Coltrane, saxo; Jimmy Garrison, bajo; Elvin Jones, batería; McCoy Tyner, piano) nos regala póstumamente.

Te dejamos con uno de los cortes que entran con mayor facilidad, la toma (take) 3 de Vilia:

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