Solemos asociar Japón a dos géneros cinematográficos: el de samuráis y el de anime. Ambos de larga trayectoria, aunque ya quede lejos la época dorada del primero (años 50 a 70 del siglo XX), mientras que el segundo se ha transformado en una descomunal y lucrativa industria.

Sin embargo, también hay un cine nipón atento a lo cotidiano y lo social. La película que te recomendamos este mes apunta a esta otra línea. Es la obra más reciente de Hirokazu Koreeda, Un asunto de familia (DVD 11048).

A Koreeda siempre le ha interesado estudiar las relaciones humanas, sobre todo las familiares. Si en Nadie sabe (2004) retrata una niñez desamparada, y en Air Doll (2009) la soledad y la comunicación bajo ropajes de fábula, Kiseki (2011) y De tal padre, tal hijo (2013) inciden en el desgarro familiar e infantil. En esta nueva cinta condensa sus obsesiones por el tema. Muestra una familia humilde que sobrevive en Tokyo a base de trabajos precarios y estafas y hurtos de escasa entidad. Cinco personas conviviendo bajo un mismo techo, que verán sus vidas alteradas por la “adopción” de una niña pequeña maltratada por sus padres biológicos.

Hirozaku Koreeda y el elenco actoral de Un asunto de familia en el Festival de Cannes 2018

A menudo se comparan los estilos de Koreeda y del gran Yasujirō Ozu (1903-1963). Los dos tratan con cariño a sus personajes, los observan sin juzgarlos y gustan de los detalles sutiles no exentos de humor. No obstante, en el caso que ahora nos incumbe, Koreeda radiografía una familia poco convencional y, desde luego, nada ejemplar (ya lo advierte el título original, algo así como “Robo en familia”), inspirada en situaciones reales. El relato gana en complejidad progresivamente, hasta dar un giro inesperado que descoloca al espectador. E incluso entonces, cuando Koreeda desvele las pistas que ha ido dejando caer, todavía nos conmoverá la desarmante humanidad de estos marginados sociales.

Gracias a Manbiki Kazoku (万引き家族), el director japonés recuperó el brillo que había perdido con algunas de sus últimas producciones. Lo demuestra la Palma de Oro obtenida en Cannes y su nominación a los Óscar. No deberías perderte este drama intimista, extraño y perturbador que invita a reflexionar sobre la naturaleza de los vínculos afectivos y familiares en nuestras sociedades del siglo XXI.

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