Ilustración de Virginia Argumosa

Victoria Kent Siano nació en Málaga. Dependiendo de los documentos que se consulten, las fechas oscilan entre 1891 y 1897. En esta ciudad andaluza obtuvo el título de maestra. Posteriormente se traslada a Madrid donde asiste, como alumna no oficial, a las clases de Derecho. Se licencia y saca el doctorado, convirtiéndose en la primera mujer en ingresar en el Colegio de Abogados de Madrid y, posteriormente, la primera en fundar un bufete especializado en Derecho Laboral.

Durante su estancia en la capital, se aloja en la Residencia de Señoritas, dirigida por María de Maeztu, bajo cuya influencia, Victoria se ocupa de la biblioteca de la residencia e imparte clases a otras internas. Además, ejerce de vicepresidenta del Lyceum Club Femenino, asociación pionera en la lucha por la igualdad y la culturalización de las mujeres, impulsada y presidida por la propia Maeztu.

1931 fue un año decisivo: defendió ante el Tribunal Supremo de Guerra y Marina, al miembro del Comité Revolucionario Republicano, Álvaro de Albornoz, -y no solo fue la primera mujer en intervenir ante un tribunal de guerra, sino que también logró la libertad del detenido-. Fue elegida miembro de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación y directora general de Prisiones. Dos años después, pasa a formar parte de la Asociación Internacional de Leyes Penales de Ginebra.

El Lyceum Club Femenino. Victoria Kent es la 4ª por la dcha. EFE/DÍAZ CASARIEGO

Muchos fueron los cambios que introdujo durante su mandato como directora de prisiones:  mejoró la alimentación, permitió la libertad de culto, hizo construir canchas deportivas, amplió los permisos por razones familiares, creó un cuerpo femenino de funcionarias y ordenó la retirada de grilletes y cadenas, entre otras medidas extraordinarias para la época. Victoria Kent siguió los principios que promulgaba la República, presidida en aquel momento por Alcalá-Zamora.

Con el metal que se obtuvo de la retirada de las cadenas, la directora de prisiones,  homenajeó a otra gran mujer que siempre le sirvió de modelo: mandó a construir una estatua en conmemoración de  Concepción Arenal.

Continuaremos contándote la interesante vida de esta pionera en una próxima entrada. No te la pierdas.

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